6ta Cuadrilla Señor de Los Milagros de Barranco

En Barranco esta increíble devoción al  Señor de los Milagros, comienza el año 1945, el R.P.  Alfonso  Zaplana Belliza, fue trasladado de la Parroquia de Chorrillos a la de Barranco. El pensó en las múltiples necesidades espirituales de su feligresía, especialmente  en  los  de  la  clase  humilde,  a los que encontró  muy distanciados  de la  Parroquia.  No  contaba  en esos momentos con un templo apropiado para poder reunirse, la iglesia antigua : "La Ermita", fue cerrada, después del terremoto de 1940, esta se encontraba muy dañada.

El culto parroquial  funcionaba en una pequeña  casa, en donde no  era posible  congregar a  tantos fieles,  pues el  lugar era muy  reducido,  pero  había  que  comunicarse  con  ellos, reunirlos  aunque sea  en un parque para  dirigirles la palabra; era necesario  ir en su busqueda, para atraerlos a la parroquia en  construcción, conseguir que se casaran, que comulgaran, que se confirmaran,  que escucharan  misa Dominical,  en  fin  que  de  alguna  manera  se  acercaran a Dios y a su párroco. Fue entonces, que Dios le inspiro que el mejor medio de atraerlos, era mediante la devoción al Señor de los Milagros.

Hizo  pintar una Imagen  de Cristo Crucificado y  de la Virgen, con un  dinero que tenía del culto y las limosnas, entrego una determinada  suma  al  pintor y poco a poco  fue cancelando  el resto. Por el año de 1946, el Párroco de la Parroquia de la Santísima  Cruz  de  Barranco,  R.P.  Alfonso Zaplana Belliza,  continuo con mayor énfasis,  inculcando a  su  feligresía esta devoción,  imitando a su colega R.P.  Carlos Alberto Arce Masías,  párroco  de la  Parroquia de  San Pedro de  Chorrillos, quien ya había formado la Hermandad del Señor de los Milagros de ese distrito.

Pensó  entonces  Monseñor Zaplana,  con la finalidad de motivar a su  feligresía, de que la Venerada Efigie del Señor de los Milagros  de Chorrillos,  que durante  el recorrido  anual, en  el mes de Noviembre, visitase el Distrito de Barranco. Para lo cual, el mismo solicito el permiso respectivo al Arzobispado de Lima, el cual le fue concedido.

Por  primera vez  en la historia,  una venerada  imagen en  Procesión pasaba  los límites  de una  Parroquia a otra. Acto que constituyo  un  gran  acontecimiento.  Las Autoridades  Eclesiásticas,  Civiles y  Políticas de  Barranco,  esperaron  en  gran nœmero de fieles la visita de la  Venerada Imagen del  Señor de los  Milagros de  Chorrillos, en el  límite que separa  ambos distritos:  la  calle  Independencia  y la Av.  Pedro  de  Osma.  Al llegar la  Venerada Imagen a  esta intersección,  el  nuevo párroco de la Iglesia de  San Pedro, R.P.  Feliciano Arango y el R.P.  Alfonso Zaplana Belliza de Barranco se confundieron en  un  fraterno  abrazo de  Paz, lo  mismo hicieron  los Alcaldes  de ambos  distritos,  las  autoridades  ediles,  militares,  el Mayordomo de Chorrillos y  los devotos de Barranco.  El número de fieles era tal, que  parecía  que  ambos  balnearios  se había volcado en su totalidad  a lo largo de la amplia  Avenida Pedro de Osma, para acompañar las Andas del Señor de los Milagros de  Chorrillos, hasta la  Capilla Parroquial de Barranco donde pernocto, haciendo guardia de honor los integrantes de  la  Hermandad de  Chorrillos y  la feligresía  de nuestro  distrito. Fue  en este momento  crucial  en  que  el R.P. Alfonso Zaplana, opto en tener en su querida parroquia, una  Venerada Imagen  e igual  devoción. Posteriormente,  sobre  una mesa coloco  un cuadro  del Señor de los Milagros  y a modo  de Andas hizo colocar alrededor de la misma, rayos de cartón, los que fueron pintados con purpurina, imitando plata y oro; así mismo, dos varas de madera para ser cargadas por los devotos Barranquinos. Quienes eran estos devotos barranquinos?, estos devotos eran los que se reunían todas las noches en la casa de  Don  Juan  Casanova  Linares, y que  por  aquel  entonces,  tenían la  misma idea y el mismo  pensamiento que el nuevo párroco  R.P. Alfonso Zaplana, o  sea la  de formar la  Hermandad del Señor de los Milagros de Barranco. Tan  es así, que cuando el  párroco saca  en procesión el  cuadro del  Señor de los Milagros, fueron ellos los que cargaron y eran los únicos que vestían con el hábito morado.